SEGURO DE HOGAR: ¿CUÁL ES LA MEJOR OPCIÓN?

Existen ciertos riesgos que pueden comprometer el patrimonio que constituye nuestro hogar, así como otros imprevistos que pueden afectar a nuestra situación económica.

Tampoco debemos olvidar los posibles daños que podemos causar involuntariamente a otras personas o bienes, frente a los que deberemos responder con nuestros bienes actuales y futuros.

Por tanto, resulta evidente que un instrumento que nos aporte liquidez en caso de sufrir un daño o una reclamación que comprometa nuestra seguridad patrimonial es imprescindible. Seamos propietarios, arrendadores, inquilinos o usufructuarios es conveniente contratar un seguro de hogar.

Identificada la necesidad, nos preguntamos ¿Son todos los seguros iguales?
La respuesta es claramente NO.

¿Factores a tener en cuenta en un hogar? Muchos. Hablamos de algo importante para la seguridad patrimonial familiar. Además, sabremos que no nos hemos equivocado cuando se produce un siniestro y se resuelve satisfactoriamente.

Debemos prestar especialmente importancia a las coberturas de nuestra póliza aunque suele ser habitual que el ciudadano no lee antes de contratar y en ocasiones ni siquiera se le entrega su póliza violando la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro por lo que no llama la atención quien acepta pólizas en las que no se cubren las tuberías enterradas o que discurren bajo el forjado, o que no cubren el contenido incendiado si los daños no superan el 85% del capital mobiliario, o que la RC está limitada exclusivamente a España, o que no incluyen los trasteros, o un inmenso etcétera.

Otra cuestión relevante son los criterios de valoración. No es lo mismo que nos paguen el valor de nuevo que a valor real. O que se excluyan elementos de cierta edad.

En muchos casos se adornan las pólizas colocando enormes listas de servicios que verdaderamente no suponen riesgo alguno para el asegurador. Así tenemos "manitas", soluciones informáticas, servicio de reparadores, segunda opinión médica, asistencia jurídica telefónica, etc. Se trata de coberturas que deberían ser un complemento, pero nunca las esenciales del contrato.

Recurrir a un corredor de seguros que es quien está capacitado para analizar, diagnosticar, asesorar y ofrecer soluciones adaptadas a sus necesidades con independencia es la mejor recomendación. Lo demás es comprar sin saber lo que realmente necesitamos y un posible error, a veces por intentar ahorrar una cantidad insignificante, puede salirnos caro.

Martes, 20 Mayo 2014 09:27